Se encuentra usted aquí

Niña hispana crea Homies for Homeless para dar desayuno a personas sin hogar

Charlotte.- Sabrina Martínez tenía cinco años cuando tuvo su primer contacto con la pobreza y la necesidad. Nacida en un hogar sin apremios económicos, durante una visita a Nueva York vio a un hombre sin techo en la calle y de inmediato preguntó por qué estaba así. Se desbordó en llanto cuando sus padres le explicaron, y pidió comprarle algo de comer. Cinco años después, Sabrina ha encontrado la forma de ser parte de la solución, Homies for Homeless.

Esta niña de 10 años, nacida en Estados Unidos de padres venezolanos, estuvo el domingo en la iglesia First United Methodist Church del 501 N Tryon St, llevando desayunos para las personas sin hogar, que ella misma preparó un día antes con sus amigos de la escuela.

“Cuando tenía cinco años vi a esta persona que estaba sufriendo, y desde entonces quise hacer algo. Por eso empecé a ayudar”, recuerda Sabrina.

Viviendo en el downtown de Charlotte, Sabrina volvió a estar en contacto con una realidad que quería cambiar, y que la atormentaba más allá de lo que cualquiera pudiera entender.

“Nos dimos cuenta de que teníamos que hacer algo para que se sintiera mejor respecto a esa realidad”, recuerda su madre Isabel. “Mantenerla aislada no era una opción, porque es una niña muy inquieta, a la que siempre hemos involucrado para tomar decisiones, pero cualquier solución que encontráramos debía ser un acercamiento en el que se sintiera cómoda, dentro de su capacidad de aceptación”.

VIDEO

Al principio, sus padres la llevaron a Compassion Experience, una exposición inmersiva itinerante que muestra, a través de videos y puestas en escena en un tráiler, la realidad de los niños de África. Sabrina quiso saber de qué se trataba, pero no tuvo fuerza para vivir la experiencia.

“Luego la llevamos a iglesias que hacían labores caritativas, pero en muchas no la dejaban participar porque era muy pequeña, además ella quería hacer algo por ella misma, algo que pudiera hacer con sus manos”, relata su padre, Luis.

Para una niña que canta en un coro, estudia mandarín y practica yoga, privarla de hacer realidad su necesidad de ayudar no era una opción. Así surgió la idea de Homies for Homeless. Sus padres compraron ingredientes para hacer sándwiches y junto a un amiguito, ella misma preparó 40 desayunos que al día siguiente llevó a la iglesia para entregarlas a los más necesitados.

“Al principio estaba un poco asustada”, rememora Sabrina. “No sé por qué no quería salir del auto, pero cuando me sentí más cómoda lo hice y le entregué el desayuno a un señor que tenía la ropa muy sucia. Me dio ‘gracias, que Dios te bendiga’, y creo que estaba feliz”.

Poco más de una docena de amigos de la familia se reunieron para la segunda vez, en la que prepararon 60 sándwiches, que Sabrina entregó con botellas de agua y bolsas de chips. Después de eso sus padres registraron la organización sin fines de lucro Homies for Homeless y desarrollaron un fan page en Facebook para poder recaudar fondos.

“Esta vez quisimos involucrar a la escuela, y la receptividad de los padres ha sido maravillosa”, explica Luis. “El sábado vendrán a casa varios niños a ayudar en la preparación de los sándwiches”.

La jornada en la cocina cumplen con rigor todas las normas de higiene. Sus padres se cercioran de comprar ingredientes frescos que Walmart les expende a precio reducido, y Sabrina prepara los sándwiches con guantes y gorro. Al día siguiente los calientan y salen a entregarlos.

El salvadoreño Roberto Mendoza, que fue chef de la Casa Blanca durante la presidencia de Barack Obama, supo de la iniciativa de Sabrina, y ha puesto a su orden una cocina que ha abierto en Charlotte, precisamente para atender a los más necesitados.

“Eso me emociona mucho”, reconoce Sabrina, quien a pesar de su sensibilidad y su empatía, no deja de vivir los sueños y las ilusiones de cualquier niño. “Cuando sea grande quiero seguir ayudando a las personas, pero también quiero ser geóloga y cantante”, proclama.

Sabrina preparó el sábado bolsas de desayuno para entregarlas el domingo.