Se encuentra usted aquí

¿Por qué el uso de mascarillas ayuda a evitar la propagación del COVID-19?

Los CDC explican que el uso de mascarillas de tela puede desacelerar la propagación del virus y, por ese motivo, recomiendan usarlas en todos los lugares públicos, especialmente donde es difícil mantener el distanciamiento social.

Sabemos que el virus que causa el COVID-19 se propaga principalmente de persona a persona a través de las gotitas respiratorias que se producen cuando una persona infectada tose, estornuda o habla. Estas gotitas pueden terminar en la boca o en la nariz de quienes se encuentran cerca, ser inhaladas y llegar a los pulmones.

Si bien las personas que saben que tienen COVID-19 deben aislarse en sus casas y de esta manera evitar la propagación de la enfermedad, el COVID-19 puede propagarse también a través de personas que no tienen síntomas y que desconocen que están infectadas. Frente a esta situación, las mascarillas brindan una capa adicional de protección para evitar que las gotitas respiratorias se desplacen por el aire e infecten a otras personas.

Dado que muchas personas pueden estar infectadas sin presentar ningún síntoma, y de ese modo propagar el virus al hablar o al estornudar sin saberlo, el distanciamiento social y el uso de mascarillas son las mejores medidas de protección en entornos públicos. Ambas medidas dificultan que las gotitas respiratorias que expulsa la persona infectada asintomática lleguen al sistema respiratorio de las demás personas, obstaculizando de ese modo el posible contagio.

Informan los CDC que las mascarillas recomendadas no son mascarillas quirúrgicas ni mascarillas de respiración N-95 ya que estos suministros se deben reservar para los trabajadores de la salud.

Tags