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“Me preocupa que tengan miedo de llamar (al 911)”

High Point.- En los últimos días, jefes de policía y otros altos mandos han tenido que intentar proteger la imagen y reputación de su profesión, ante un ambiente de temor y desconfianza que existe de las comunidades inmigrantes hacia los uniformados.

La aparición del proyecto de ley HB 370, que de covertirse en una realidad obligaría a los alguaciles en Carolina del Norte a colaborar con ICE, pondría en peligro la relación de confianza que algunos departamentos de policía han construído con la gente que “protegen y sirven”.

En distintos encuentros con público hispano la semana pasada, líderes de departamentos de policía repitieron el mismo mensaje de no tener miedo para llamar a las autoridades si es víctima de un crimen, así como enfatizar que no serán entregados a los Servicios de Inmigración. 

“Como jefe de policía me preocupa que no llamen (al 911) para reportar robos, violaciones, asaltos”, dijo Kenneth Shultz, jefe de la Policía de High Point, en una junta el 3 de abril en un salón del YWCA, donde se le cuestionó de qué forma podía apoyar a la comunidad inmigrante en estos tiempos de incertidumbre. 

Shultz subrayó que en todas las reuniones que sostiene con inmigrantes, menciona la importancia de reportar los crímenes que ocurren hacia su persona o dentro de su comunidad, para evitar que siga ocurriendo. 

Si los criminales saben que los inmigrantes no llaman al 911 cuando ocurre algún delito, explicó el jefe de la Policía de High Point, corren el riesgo de convertirse en un blanco preferido para cometer sus fechorías.

Dos días después en una iglesia de Greensboro, tres oficiales charlaron con los asistentes a la última emisión de identificaciones comunitarias de FaithAction International House.

En entrevista con Qué Pasa el sargento Víctor Sánchez, dijo que su departamento trabaja duro por mantener un entendimiento con la población.
Si  la HB 370 se convierte en ley, explicó Sánchez, habría que comenzar una campaña de educación a la comunidad sobre los peligros de ser arrestado, ya que podría ser en una situación muy delicada una vez que un indocumentado pisa la cárcel.

No obstante, el sargento Sánchez negó que la policía pueda dar un trato especial a los hispanos y “perdonar” cualquier tipo de delito con el fin de evitar su arresto.

“Todas las leyes hay que seguirlas, las consecuencias de un arresto puede ser muy grave”, dijo Sánchez. “Si no has hecho nada malo, no te preocupes”.

Al día siguiente, el sábado 6 de abril en Siler City, la jefa interina de la policía local formó parte de un panel junto con el alguacil del condado de Chatham.

Durante sus intervenciones, tanto la jefa interina Jeanne Miller como el sheriff Mike Roberson intentaron distanciarse de las actividades que ejecutan los agentes de ICE al perseguir indocumentados para deportarlos.

La jefa Miller insistió que pese al historial negativo que existe dentro de la Policía de Siler City, los tiempos han cambiado y ya no se permiten los absusos por parte de los oficiales, sino que se está haciendo un esfuerzo por brindar un mejor servicio hacia la población hispana, la cual es una mayoría en este pueblo.

“Tenemos la obligación de servir a todos los residentes de Siler City”, dijo la jefa Miller, además de explicar algunos avances como ordenar clases de español para los despachadores de la línea de emergencia.