Se encuentra usted aquí

Mexicano herido a navajazo en Greensboro espera justicia

Greensboro.- Hace ya un mes que un mexicano estuvo involucrado en un violento incidente donde terminó con una navaja dentro del vientre y todavía espera que la policía capture a su agresor.

JP, de 23 años y quien solicitó el anonimato, recibió quince puntadas y tuvo que ser operado de emergencia en el hospital por la herida que sufrió la noche del 11 de septiembre. Según asegura, salió de paseo con su familia a la feria en el coliseo de Greensboro. En el regreso a casa, un extraño los siguió por varios minutos hasta bloquearles el paso con su vehículo.

Entonces, poco antes de las 10 pm, JP bajó de su automóvil y confrontó al sujeto que los seguía. Ambos hombres comenzaron a pelear, pero el mexicano desconocía que su adversario estaba armado.

En medio de la pelea, el mexicano sintió la ropa mojada y al voltear, se dio cuenta que estaba ensangrentando. Le habían enterrado una navaja en la panza.

“Pude haber muerto ese día”, dijo JP sobre el violento encuentro que tuvo frente a su mujer e hijas pequeñas. “Me bajé para proteger a mi familia”

El agresor huyó y hasta ahora no ha sido identificado, mientras que el originario de Guanajuato se encuentra sin la posibilidad de trabajar mientras se recupera y las cuentas del hospital se acumulan.

 

Persecución extraña y apareció la evidencia

De acuerdo con el testimonio del herido, eran alrededor de las 9:50pm cuando transitaba por Imanuel Drive, donde había dos vehículos estacionados en cada lado de la calle que permitían solamente el paso de un automóvil a la vez. JP tenía derecho al paso, sin embargo, un automóvil se le metió bruscamente, según aseguró.

Consecuentemente, el vehículo extraño dio media vuelta y comenzó a seguirlo, en varias ocasiones intentando bloquear su paso hasta orillarlo.

Durante la pelea, JP escuchó que un objeto metálico se cayó al suelo. Una vez que salió del quirófano, pidió a su hermano que vaya al sitio donde ocurrieron los hechos. Ahí halló una navaja y una gorra que presuntamente vestía el agresor.  

El hermano de JP llamó a la policía y ambos elementos fueron procesados como evidencia.

 

Investigación que lleva tiempo

Varias semanas después de que ocurrió el incidente, JP todavía espera que la policía encuentre al culpable y siente que las averiguaciones no avanzan.

“No se vale, queremos justicia porque casi muero”, dijo el mexicano.

Ron Glenn, vocero de la Policía de Greensboro, confirmó que nadie ha sido arrestado en este caso, aunque aseguró que los investigadores están siguiendo las pistas, como cualquier otro caso que les asignan.

El detective Anders Lyndrup, quien no fue asignado a este caso pero apoyó a otros detectives con las entrevistas, explicó a Qué Pasa que los resultados de las pruebas de laboratorio pueden tardar meses y aunque tengan el ADN o huellas digitales del agresor, podría ser insuficiente para capturarlo.

El sospechoso fue descrito por la víctima como un hombre de entre 35 y 4o años de edad, tez clara, delgado  y con cabello de color café o negro.