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Organización propone salidas al incremento de violencia armada en W-S

Winston-Salem.- A lo largo de 2019, el Departamento de Policía de Winston-Salem ha acudido para atender 1700 incidentes que involucraban disparos y recogió 776 armas, a razón de dos diarias. Ha sido un año en el que la violencia armada ha alcanzado las cotas más altas, dentro de un espiral ascendente que se mantiene desde 2015. Por eso la organización sin fines de lucro Individuos Preocupados por la Educación en Rehabilitación (ICARE, por sus siglas en inglés) ha propuesto involucrar a la comunidad en el combate a este flagelo.

Ese fue el planteamiento central en el panel que moderó la CEO de ICARE Sabrina Robinson, y que reunió en el Centro de Extensión Cooperativa de Carolina del Norte a expertos, pero también a miembros de la comunidad que dieron sus aportes con ideas para frenar este flagelo.

“Enfrentamos pocos desafíos más urgentes que la violencia armada y estamos comprometidos a trabajar con socios para combatir la violencia de manera que las personas puedan sentirse seguras en nuestra ciudad”, había adelantado la jefa del Departamento de Policía de Winston-Salem, Catrina Thompson, durante una presentación ante el Comité de Seguridad Pública la semana anterior.

En esa misma línea, ICARE, una organización que ofrece tratamiento para casos de abuso de sustancias, capacitación para el trabajo y oportunidades académicas, recomendó a la comunidad involucrarse en la búsqueda de soluciones sostenibles para poner fin a la violencia armada.

Khalid Griggs, quien ha desarrollado una amplia labor educativa en las comunidades, hizo un llamado a poner fin a lo que llamó la “autoseparación”: “Los crímenes de separación que nos hacemos unos a otros no están sirviendo a esta comunidad y si somos parte de algo de eso, salgamos de ahí por el bien de nuestros hijos”.

El panel de expertos también incluyó al reverendo Dr. Richard Gray, William Hubbard, el comisionado del condado de Forsyth Fleming El-Amin, el asistente jefe William Penn, Shela Muhammad y Earline Watt. La evaluación de los ponentes y la de los miembros de la comunidad asistentes coincidió en un punto: la única forma de hacer frente a la violencia armada es con un esfuerzo de todos, autoridades y ciudadanos.