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Cómo detectar a una persona egoísta

El egoísmo es un comportamiento que presenta características muy notorias, que detectamos a diario en muchas personas con las que compartimos la vida. Puede ser que estemos en pareja con una persona egoísta, o que tengamos algún compañero de trabajo que actúe de manera egoísta, o bien que algún amigo o familiar se maneje de ese modo. Lo cierto es que compartir la vida con una persona egoísta no es fácil.

Para la persona egoísta sus cosas y sus necesidades siempre están primero. Es más, el resto ni siquiera existe. Para el egoísta es prácticamente imposible entender que hay otros con necesidades además de él. Su mirada se centra tanto en sí mismo que lo demás se borronea o desaparece.

El diccionario nos da una definición muy clara de lo que es el egoísmo, dice así:

“El término egoísmo hace referencia al amor excesivo que una persona siente por sí misma y que le hace atender desmedidamente su propio interés. Por lo tanto, el egoísta no se interesa por el interés del prójimo y rige sus actos de acuerdo a su absoluta conveniencia”.

Así, la persona egoísta es aquella que solo puede pensar en sí misma y a la que solo le importa la satisfacción de sus propias necesidades. Se dice que el egoísta no es capaz de ceder algo de lo propio con el fin de incluir las necesidades del otro.

Todos tenemos conductas egoístas de vez en cuando. El problema aparece cuando no es posible tener una actitud altruista y todos los comportamientos están signados por el modo egoísta de actuar.
 
El altruismo es justamente lo contrario del egoísmo. El diccionario lo define como la tendencia a procurar el bien de las personas de manera desinteresada, incluso a costa del interés propio.

En general, la mayoría de las personan alternan conductas altruistas y conductas egoístas. Si observamos la conducta de los niños podemos ver claramente que el egoísmo es una etapa normal de la evolución del psiquismo humano.

En general las conductas egoístas suelen aparecer alrededor del primer año de vida y es normal que se mantengan hasta los 6 años. Recién a esa edad el niño puede empezar a tener una mayor empatía y una mayor capacidad para controlar los impulsos egoístas. Como en todas las cosas la educación es clave para que este proceso de socialización y madurez llegue a buen puerto.

De hecho, a diario nos encontramos con adultos que parecen no haber salido de la infancia, ya que presentan comportamientos altamente infantiles. El egoísmo excesivo podría dar cuenta de una inmadurez emocional.

¿Pero cuáles son las características principales de los egoístas? ¿Cómo podemos reconocerlos?

Acá veremos algunas de sus principales características que nos permitirán reconocerlos con facilidad:

Los egoístas…

  • Buscan siempre el propio beneficio. En toda situación encuentran siempre el modo de salir beneficiados.
  • No les gusta compartir sus cosas.
  • Solo les llama la atención lo que es importante para ellos mismos.
  • Pasan mucho tiempo hablando de ellos mismos.
  • Les cuesta prestar sus cosas. Es más, intentan no tener que prestar nunca nada.
  • No escuchan a los demás. Están muy poco interesados en lo que les ocurre al otro.
  • Si hacen algún favor, siempre intentan que les reditúe algún beneficio.
  • Se creen más importantes que los demás.
  • Se sienten el centro del universo y por eso sus necesidades y deseos son los únicos que cuentan.
  • No reconocen su egoísmo. Están tan pendientes de sí mismos que ni siquiera se dan cuenta de que sus conductas son egoístas.

 

Diferencia entre autoestima y egoísmo

Es importante diferenciar entra autoestima y egoísmo. No son lo mismo. La autoestima es la valoración que cada quien tiene de sí mismo. Es algo positivo y necesario. La autoestima es un conjunto de percepciones, pensamientos, sentimientos  dirigidos hacia nosotros mismos, hacia nuestra manera de ser y de comportarnos. Tener una buena autoestima es un signo de salud mental y nos permitirá tener una mejor calidad de vida.

El egoísmo, en cambio, es el aprecio desmesurado por uno mismo que lleva a no tener en cuenta a los demás.