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¿Qué es el abuso emocional?

El abuso emocional es el maltrato psicológico de una persona hacia otra. Este tipo de abuso se efectúa a través de actitudes, acciones y palabras, como las humillaciones, los insultos, los gestos de desaprobación, el aislamiento, la descalificación personal, y distintas formas de dependencias. 

Muchas veces pasa desapercibido y ni siquiera la víctima se da cuenta de que está sufriendo esta forma de maltrato.

El abuso emocional se puede dar en cualquier relación, pero se suele dar en las parejas.  En ese caso uno de los miembros de la pareja intenta anular a la otra a través de la descalificación y la manipulación emocional.

Las huellas y marcas que deja este tipo de abuso no son visibles como las del abuso físico que suele dejar marcas en el cuerpo. No son visibles, pero no por eso son menos dañinas. Son marcas psicológicas y emocionales que van derribando la seguridad, la autonomía y la confianza de la persona. 

En el maltrato emocional las ideas, los sentimientos, la personalidad y las percepciones de la víctima son  despreciados constantemente. De esta manera se empieza a socavar la personalidad y la confianza de la víctima del abuso. 

Consecuencias del abuso emocional
Como consecuencia del abuso emocional la persona pierde su autoestima. Duda de su criterio. Se siente confundida. Duda de sí misma. No sabe bien qué piensa ni qué quiere. Tiene miedo de tomar decisiones. Pierde autonomía. Depende de su abusador. Pierde autonomía. La dependencia hacia el abusador empieza a ser lo único que le queda.

Algunas víctimas de abuso emocional tienen la sensación de que están desapareciendo, como si se desvanecieran poco a poco y empezaran a dejar de existir. La depresión y la baja autoestima son frecuentes en las víctimas.

Muchas personas no son conscientes de que son víctimas de abuso emocional. Tienden a pensar que lo que les sucede es debido a sus propios errores. Se vuelven inseguras y temerosas. Se aíslan. Pierden a sus amigos y a sus familiares. El maltratador busca que la persona vaya rompiendo con sus lazos emocionales para poder manipularla con mayor facilidad. 

Es importante conocer esta forma de abuso para ponerse a salvo o para ayudar a quién está siendo abusado emocionalmente.

Abuso emocional abierto
Es  evidente y fácil de distinguir. Las conductas típicas de este abuso son: Gritar, insultar, despreciar, rebajar, criticar, ridiculizar a la víctima ante los demás, expresar asco hacia ella. Dar golpes a las paredes, portazos, romper cosas. Ignorar a la pareja o amenazarla con romper la relación. Impedir que vea a sus familiares y amigos.

Celos y posesividad excesivos. Controlar lo que hace y con quién está. Restringir recursos: impedirle hacer llamadas telefónicas, impedirle el acceso al dinero familiar, tarjetas de crédito, etc. Interferir en las oportunidades de trabajo, educación, cuidados médicos. 

El  Abuso emocional encubierto
Es sutil y poco visible. El abusador desprecia y ridiculiza las acciones, pensamientos y emociones de la víctima mediante pequeños gestos, miradas, retos, etc.  Es muy difícil de detectar. Ocurre de manera oculta, disimulada. Ocurre en la intimidad, lejos de la vista de los demás. 

El abusador menosprecia constantemente a su víctima. La descalifica sutilmente. La hace sentir inútil y sin valor. 

La víctima empieza a dudar de sus ideas, de sus gustos, y hasta de sus emociones y sentimientos.  Esto va destruyendo  su identidad personal. Pierde sus ideas, sus opiniones, no sabe decidir por sí misma, y depende cada vez más del otro para vivir. Es un proceso lento y gradual que ocurre sin que nadie lo note. 

Aparece una sensación de vacío interior, de soledad y tristeza. Pero puede no darse cuenta de lo que le está pasando. Al ocurrir de manera sutil y fuera de la vista de los demás se vuelve indetectable para los demás y para la víctima. La gente puede notar que la persona está distinta, como ausente, o desconcentrada, pero no saben lo que está pasando en realidad. 

Con su autoestima disminuida y aislada de otras personas, la víctima se apega al maltratador. Necesita que le confirme que es alguien valiosa y digna de amor y respeto. Esos momentos de cariño con el abusador aparecen de vez en cuando, dándole esperanzas de que a partir de ahora todo va a cambiar y que todo irá bien, pero eso nunca sucede. 

Según los especialistas hay abuso emocional si tu pareja, con frecuencia:

  • Te ridiculiza frente a los demás,
  • Te critica o se burla constantemente de ti,
  • Te insulta,
  • Te manipula con mentiras, amenazas, frases sin terminar y/o a través del silencio,
  • No reconoce tus cualidades,
  • Usa expresiones faciales o corporales para asustarte,
  • No te permite hacer lo que deseas, cuando lo deseas,
  • Se opone a que veas a tu familia o amigos,
  • Utiliza las demostraciones de afecto para premiarte o castigarte.