Se encuentra usted aquí

Stalkear en redes sociales: una obsesión que crece

El término Stalker viene de la palabra inglesa stalking. Es una forma de acoso que consiste en perseguir a otra persona para establecer un contacto con ella. 

Pero este concepto ha cambiado su significado. En un comienzo, como dijimos,  se lo utilizaba para nombrar al acosador que persigue a su víctima a todas partes. En la actualidad se utiliza para darle nombre a una actividad que se realiza en las redes sociales: espiar.

Espiar la vida y las acciones de los demás es una conducta típica de los tiempos actuales. Las redes sociales nos permiten acceder a mucha información acerca de otras personas. Podemos espiar su vida, saber qué hace, en qué anda, que le gusta, cuál es su pensamiento político, sus tendencias  y estar al tanto de lo que publica.

Stalkear es revisar contantemente las actividades, los comentarios y actualizaciones de una persona. Es una actividad que muchos realizan diariamente en las redes sociales.

Dicen que las  redes sociales se sostienen en dos tendencias humanas: mostrarse y espiar, en palabras técnicas: la exhibición y el voyeurismo. El deseo de mostrarse y el deseo de mirar.  En la conjugación de estas tendencias vemos aparecer la figura del Stalker, aquel que dedica su tiempo a espiar lo que el otro sube y hace en las redes sociales. 

El stalker encuentra en las redes un lugar ideal para desarrollar su tendencia: espiar. Es allí donde los stalkers se mueven, ya que les resulta fácil acceder a información las personas que despiertan su interés.

Los stalkers suelen vigilar a la persona que les interesa de manera permanente. Están atentos a lo que publica. La espían. Consultan constantemente si la persona ha hecho alguna actualización. Se fijan si está on line. Están pendientes del último horario en el que ha estado conectada. Dedican gran parte de su tiempo a supervisar las actividades del otro, cuántos likes pone, a quién, qué sube, a quién sigue, cuántos seguidores tiene, quienes son, todo esto y mucho más, es motivo de interés para el stalker. 

Cuando espiar se convierte en obsesión
Stalkear se puede convertir en una obsesión peligrosa y dañina.

Lo que en un principio puede ser una inocente curiosidad o un entretenimiento sin consecuencias, puede devenir una obsesión que no podemos manejar.  

Es importante detectar si estamos pasando demasiado tiempo espiando la vida de otra persona. Si es así, es momento de tomar recaudos. Es necesario empezar a controlar estos impulsos de espionaje y no dejar que ellos nos controlen a nosotros. 

¿Qué tipos de Stalkers hay?
1. El resentido amoroso que busca datos de su ex. 
2. El que ha sido rechazado y busca vengarse o entender el porqué del rechazo.
3. El que pretende establecer alguna intimidad con la persona. 
4. El metiche. 
5. La pareja celosa que espía a su novia/novio.  
6. El admirador compulsivo que quiere saber el minuto a minuto de su admirado. 
7. El tímido.  
8. El que no puede dominar su curiosidad por la vida de los demás. 
9. El depredador. Son los más peligrosos. Espía a su víctima para buscar el momento adecuado y atacarle, sobre todo a nivel sexual.
10. Los que stalkean para otros fines, como generar perfiles falsos para obtener información o provocar reacciones como la desacreditación, robo de identidad o incluso secuestros. 

Básicamente hay algunos que son inofensivos y otros que pueden generar un gran daño.

¿Cómo protegerse? 
• No postear ubicaciones específicas y menos de manera automática 
• No publicar datos puntuales como tarjetas de crédito, teléfonos, domicilio, etcétera 
• Pensar si las imágenes que publicarás contienen elementos que puedan volverte un blanco 
• No aceptar a desconocidos como amigos en Facebook 
• Verificar lo que otras personas publican de ti 
• Chequear los niveles de seguridad de tus publicaciones
• Recordar que en la red toda barrera puede ser superada: piensa bien que subirás a la red .

Parejas Stalkers
Una pareja stalker es aquella que desea controlar. Puede ser hombre o mujer.  La personalidad celosa y controladora no es exclusiva de un género.

Diferentes especialistas destacan el aumento de las peleas de parejas a causa de comentarios y estados en las redes sociales. Un nuevo campo de conflictos, inseguridades, celos y espionajes se abre en los problemas de parejas: las redes sociales y las apps de citas. 

Muchas parejas  necesitan espiar y controlar el contenido de los mensajes o las publicaciones en redes del otro. Se convierten en Stalker de sus parejas. Necesitan saber qué hacen en las redes, con quién hablan, qué publican. No respetan la intimidad del otro y buscan modos de espiar lo que hace.

Se dice que más del 60% de los casos de parejas stalker terminan con situaciones de violencia.

¿Cómo confiar en un mundo en el que los contactos pueden ser innumerables? ¿Cómo mantener la confianza y el respeto en medio de la oferta que ofrecen las apps de citas?

Un nuevo desafío se vislumbra. Las parejas actuales tienen que establecer pactos y normas de convivencia virtual con las que se sientan cómodas y seguras.