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Cuidado del sueño, “el celular es como el refri, no se mete en la habitación”

El celular es como el frigorífico, no se mete en la habitación”. Esta es una de las pautas fundamentales de higiene en el descanso y para conseguir un sueño reparador que evite complicaciones en la salud, ha explicado el vicepresidente de la Sociedad Española del Sueño (SES), Javier Puertas.

Se calcula que el 80 % de las personas con problemas en este ámbito no están diagnosticadas. 

Puertas reconoció que los niños de ahora duermen peor que hace unas décadas, y como consecuencia, un tercio de ellos desarrolla su actividad escolar con fatiga e irritabilidad.

Se acuestan tarde por las actividades que tienen tras su jornada escolar y se levantan pronto porque sus padres tienen que dejarles preparados antes de ir a trabajar, ha explicado el vicepresidente de la SES, quien ha apuntado un problema añadido: los celulares.

“El uso del celular bajo las sábanas para leer los wasap es muy perjudicial, no solo porque resta horas de sueño sino porque también los impactos lumínicos de la pantalla alteran el proceso de sueño“, advirtió.

Según los expertos, es importante que el dormitorio, al menos dos horas antes de acostarse, quede “liberado” de los factores perjudiciales para el sueño, como son el ambiente de trabajo (muchas habitaciones juveniles comparten espacio de descanso y de estudio) y los dispositivos electrónicos.

El presidente de la SES, Alejandro Iranzo, precisó que ese uso perjudicial del celular no es exclusivo de los jóvenes, sino que los adultos también deben desterrar una costumbre muy extendida de “mirarlo a las tres de la mañana cuando te levantas al baño”.

Estas malas costumbres y una habitación no adecuada para el descanso, junto con problemas físicos, como la apnea, son los principales “enemigos” del sueño.

La habitación perfecta
La SES ha diseñado junto con la empresa Ikea el modelo de la habitación perfecta para el descanso que ha sido montada para el congreso con los cánones científicos demostrados.

  • La temperatura de la habitación donde se va a dormir tiene que estar entre 18 y 21 grados y como durante la fase REM del sueño, la más sensible, el cuerpo humano tiene mayor dificultad para la termorregulación es importante usar tejidos que la favorezcan.
  • Se insiste en una habitación libre de dispositivos electrónicos porque la luz que emiten tiene consecuencias, como el retraso de la secreción de melatonina, el aumento de la alerta y el retraso en el inicio del sueño.
  • Además, dormir con la luz encendida o en dormitorios con contaminación lumínica provoca un sueño más superficial, mayor número de estados de vigilia y la alteración de las ondas cerebrales responsables del sueño profundo.
  • Esta habitación también debe contemplar técnicas de aislamiento acústico, porque la Organización Mundial de la Salud (OMS) establece en 30 decibelios el nivel máximo de ruido durante la noche.
  • El orden y la limpieza es también una seña de identidad de esta habitación “perfecta” para el sueño, ya que lo contrario provoca inconscientemente estrés, y el colchón, la almohada y la ropa de la cama deben ser los adecuados para pasar lo mejor posible la tercera parte de la vida total de las personas.

Falta de hierro y trastorno de sueño infantil
El déficit de hierro y especialmente de ferritina, la proteína que lo almacena en las células, podría guardar relación con la aparición del denominado Trastorno de Sueño Inquieto Infantil (TSII), una dolencia que se describió por primera vez hace un año, según se ha analizado en esta reunión.

Los especialistas estiman que entre un 25 % y un 30 % de los niños menores de 5 años presentan problemas o alteraciones del sueño de diverso orden y entre estos se encuentra el TSII.

Este trastorno fue identificado por primera vez hace menos de un año en un estudio publicado por la revista científica Sleep y dirigido por Lourdes Delrosso, especialista en Medicina de sueño en el Hospital de niños de Seattle, Estados Unidos.

La especialista analizó el caso de 15 niños que experimentaban movimientos frecuentes del cuerpo durante la noche, que interrumpían su sueño sin llegar a despertarlos, unos movimientos que no cumplían con las características de ninguno de los más de 90 trastornos del sueño identificados hasta entonces.

Los resultados obtenidos mostraron que todos los niños que padecían este trastorno tenían los niveles de ferritina bajos, por lo que se debería investigar si con un aporte extra de hierro la situación de estos niños mejora, según la neurofisióloga.